
Con qué dispositivo, por qué red y si está donde dice estar. La norma lo llama geolocalización inferencial. El software para cumplirla ya existe, es panameño y se conecta a su sistema actual.
Device IntelligenceLa herramienta especializada en onboarding digital que se acopla a sus sistemas bancarios por API.
Los bancos que abran cuentas o presten servicios por medios digitales deben contar con mecanismos de vinculación que incorporen obligatoriamente la geolocalización inferencial del solicitante
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Es saber dónde está una persona sin pedirle el GPS: la conexión, el dispositivo y el contexto digital dejan pistas, y al combinarlas se estima la ubicación real. Así la define el Artículo 14. El motor lo hace en cada apertura, en menos de un segundo.
Dirección IP, proveedor, tipo de red, y si hay una VPN, un proxy o la red TOR de por medio.
Zona horaria, idioma y región configurados, si el equipo es real y si el banco ya lo conocía.
Hora, ritmo de uso, sesiones anteriores y coherencia con el domicilio que el cliente declaró.
Una decisión por sesión: permitir, pedir segundo factor, revisar o bloquear.
Apertura de cuentas, inicio de sesión y transacciones: la misma evaluación en todos sus canales digitales, sin cambiar de plataforma y sin frenar al cliente que viene de buena fe.
Nueve capacidades que vienen incluidas en el motor, sin módulos aparte ni licencias de terceros.
Detecta redes de anonimización y centros de datos. La red TOR y los emuladores bloquean por sí solos, sin importar el resto del puntaje.
Una identidad estable con 11 señales técnicas que sobrevive al cambio de IP, a la VPN, al modo incógnito y a la limpieza de cookies.
Dos sesiones del mismo cliente en lugares que nadie puede recorrer en ese tiempo. Se bloquea antes de que pase nada.
Cada país con su nivel de riesgo según GAFI, OFAC y la Unión Europea, mantenido por cumplimiento. El banco veta los que decida.
Cada regla suma los puntos que el banco defina y los umbrales de riesgo se ajustan a su política. Cuatro acciones posibles, siempre las mismas.
La decisión llega antes de que el cliente termine el formulario. Nada de esperas ni pasos extra para quien viene de buena fe.
Cada sesión queda encadenada con un sello criptográfico e informe en PDF. Si alguien toca un registro, la cadena lo delata.
Las sesiones que van a revisión traen una narrativa en lenguaje claro y la conexión enriquecida con datos del proveedor y del dominio.
Componentes para portal web, apps Android e iOS y plataformas Temenos, más una API propia documentada para el core.
El artículo enumera las señales técnicas con las que el banco debe estimar dónde está el cliente. Esta es la lista oficial y lo que el motor hace con cada una.
incorporen obligatoriamente la geolocalización inferencial del solicitante, como fuente primaria de evaluación de riesgo, para verificar el domicilio declarado y frenar aperturas desde jurisdicciones de alto riesgo, sancionadas o incoherentes con lo que dice el solicitante.Resumen del texto oficial. El artículo define geolocalización inferencial como estimar la ubicación combinando señales de red, dispositivo y contexto digital, aun sin coordenadas físicas.
El motor trabaja con señales técnicas de la sesión y no requiere GPS. Cuando el banco activa la ubicación del teléfono, se hace con el consentimiento que exige la Ley 81 de 2019 sobre protección de datos personales.
En la sucursal, el oficial ve cómo llega la persona. En el canal digital nadie lo veía. Device Intelligence es esa mirada: observa lo que el dispositivo, la conexión y el comportamiento cuentan por sí solos, y lo convierte en un puntaje de riesgo y una recomendación.
Qué equipo es, si es real o un emulador, si ya lo vio el banco aunque cambie de IP, de red o borre las cookies.
Desde dónde se conecta de verdad y si lo esconde: VPN, proxy, red TOR, centros de datos, país y zona horaria del equipo.
Si algo no cuadra con la historia del propio cliente: sesiones en dos países en la misma hora, ritmo de máquina, un mismo equipo detrás de muchas identidades.
El banco no cambia de app, de portal ni de sistema central. Agrega una pieza pequeña en el canal digital y recibe la recomendación al instante.
Un componente pequeño se instala en la app o el portal del banco. El cliente no nota nada: la pantalla es la misma de siempre.
En cada apertura, inicio de sesión o transacción, la pieza recoge decenas de señales técnicas del dispositivo y la conexión.
Ubica la conexión, reconoce el dispositivo, lo compara con lo declarado y aplica las reglas de riesgo del banco. Todo antes de que el cliente termine de llenar el formulario.
Cada evaluación se guarda con un sello que impide alterarla después. Lo que pide el auditor y el supervisor queda listo desde el primer día.
Las sesiones que van a revisión llegan con una narrativa en lenguaje claro: qué señales se activaron, por qué importa y qué conviene hacer. El equipo de cumplimiento decide más rápido y atiende más casos con la misma gente.
Pantallas reales de QuickCheck Device Intelligence, tal como se entrega. Cada persona del banco ve lo que le corresponde: el gerente, el oficial de cumplimiento y el equipo de sistemas.



El canal del banco envía las señales al motor y recibe la decisión en la misma respuesta, en menos de 200 milisegundos. Documentación completa, componentes para web, Android, iOS y Temenos, y el equipo de CoreTech acompañando la integración.
POST /api/v1/sdk/device-intel/assess
{ "session_type": "onboarding",
"context": { "declared_country": "PA", "external_user_id": "CLI-00123" },
"device": { ... }, "network": { ... } }
Respuesta
{ "risk_level": "medium", "action_taken": "require_mfa",
"device_risk_score": 35, "risk_factors": [ "VPN_DETECTED" ] }Un motor que decide sobre aperturas de cuenta tiene que ser tan seguro como el banco que lo usa. Por eso corre sobre dos plataformas que la banca ya conoce.

Todo el tráfico hacia el motor pasa primero por el firewall de aplicaciones de Cloudflare. Los ataques de denegación de servicio, los bots y las inyecciones se frenan antes de tocar el sistema.

El motor corre en Microsoft Azure, la misma nube que usan bancos y gobiernos, con despliegue automatizado y controlado desde Azure DevOps. Nada se instala a mano.
Sesiones cifradas, doble factor de autenticación para el equipo del banco e inicio de sesión con la cuenta corporativa de Microsoft o Google.
Cada evaluación queda encadenada con un sello criptográfico. Si alguien tocara un registro, la cadena lo delata. Es lo que pide el auditor.
El banco se conecta directo, sin intermediarios ni licencias de terceros. La documentación y el soporte son de CoreTech.
Cada regla suma puntos. El puntaje de 0 a 100 define el nivel de riesgo y la acción. Los umbrales y los puntos se ajustan a la política de cada banco.
El solicitante declara Panamá, pero la conexión sale de otro país a través de una VPN comercial.
Una sesión en Panamá a las 9:00 y otra con las mismas credenciales en Madrid a las 9:40. Nadie se mueve a más de 1.000 km/h.
El mismo dispositivo abre seis solicitudes con seis cédulas distintas, cambiando de IP y limpiando cookies. El motor lo reconoce igual.
No hay una persona con un teléfono: hay un programa que llena formularios en serie desde un equipo simulado.
La conexión proviene de un país en lista gris del GAFI o señalado por OFAC o la UE. El catálogo cubre unos 240 países y lo mantiene cumplimiento.
Redes de anonimización y países que el propio banco decidió no atender. Ambas reglas bloquean sin importar el resto del puntaje.
Los bancos de la plaza ya operan con herramientas separadas: formulario de debida diligencia, matriz de riesgo, monitoreo de transacciones y consulta de listas. Ninguna de ellas ve el dispositivo ni la conexión. Device Intelligence llena ese vacío y convive con todas.
El cliente abre una cuenta, inicia sesión o hace una transacción. El canal digital recoge las señales del dispositivo y de la conexión, sin preguntarle nada.
su canal digital, sin cambios visiblesEl motor ubica la conexión, reconoce el dispositivo, lo compara con lo declarado y aplica las reglas de riesgo del banco en menos de 200 milisegundos.
motor de CoreTech, conectado por APIRecibe la recomendación y aplica la decisión según la política del banco: permitir, pedir segundo factor, enviar a revisión o bloquear.
su sistema central, el que ya tieneEl puntaje de dispositivo se incorpora al expediente del cliente y a la matriz de riesgo como un factor más. Nada se reemplaza.
CoreTech desarrolla software, integra agentes de inteligencia artificial y protege infraestructura para empresas en Panamá. Tenemos cuatro plataformas propias operando en clientes reales. Device Intelligence nació dentro de QuickCheck, nuestra plataforma de cumplimiento, y hoy lo ofrecemos a los bancos como el software para cumplir con la Superintendencia: el único motor de este tipo desarrollado en el país y ya en evaluación por bancos de la plaza.
Las señales que exige el Artículo 14 son exactamente las que el motor recoge. No es una adaptación de un producto extranjero: es software especializado para la banca panameña.
Se conecta al core y a los canales que el banco ya tiene. No hay que cambiar de plataforma ni depender de un tercero: la API es nuestra y la documentamos para su equipo.
Implementación, soporte y ajuste de reglas con gente que conoce la regulación local, atiende en persona y responde en el mismo huso horario.
Protegido por Cloudflare y alojado en Microsoft Azure. Registro inalterable por sesión e informes en PDF con fecha, señales y conclusiones para el auditor.

Contamos con toda la documentación para conectar el motor a su core bancario, y ofrecemos desarrollo complementario para sus integraciones. Escríbanos por WhatsApp y coordinamos el demo con su equipo.